Diferencias entre casas modulares y casas prefabricadas tradicionales

En 2026, la construcción de viviendas en España evoluciona con opciones innovadoras como casas modulares y prefabricadas tradicionales. Descubre las principales diferencias, ventajas y consejos para elegir la mejor alternativa según el clima, el estilo arquitectónico y la normativa española.

Diferencias entre casas modulares y casas prefabricadas tradicionales

Diferencias entre casas modulares y casas prefabricadas tradicionales

Elegir un sistema constructivo industrializado no es solo una cuestión de diseño: también afecta a la logística de transporte, al tipo de cimentación, a cómo se tramitan licencias y al rendimiento energético final. En España, el lenguaje comercial a veces mezcla términos, por lo que conviene separar conceptos antes de comparar precios, calidades y tiempos de obra.

Qué son las casas modulares y prefabricadas

Cuando se habla de qué son las casas modulares y prefabricadas, la diferencia clave suele estar en el grado de “completitud” con el que llegan a la parcela. Una casa modular se compone de módulos volumétricos (3D) fabricados en taller que pueden llegar muy terminados (instalaciones, carpinterías, baños) y se ensamblan en obra en pocos días. En cambio, “prefabricada tradicional” es un paraguas más amplio: incluye sistemas 2D (paneles, entramados de madera o acero, hormigón prefabricado) que se montan por componentes en el terreno. Ambas pueden ser viviendas permanentes, pero no todas las “prefabricadas” son modulares.

Eficiencia energética y sostenibilidad

En eficiencia energética y sostenibilidad, lo decisivo no es tanto el apellido (modular o prefabricada) como el sistema de envolvente, la hermeticidad y la continuidad del aislamiento. La fabricación en taller suele reducir errores y puentes térmicos, y facilita controles de calidad repetibles. Aun así, el rendimiento real dependerá de la memoria de calidades: tipo de aislamiento, ventanas (doble o triple vidrio), ventilación con recuperador, orientación y sombreamiento. También influye la huella de materiales (madera, acero, hormigón) y la logística: transportar módulos grandes puede aumentar emisiones si las distancias son elevadas.

Normativa urbanística y permisos en España

La normativa urbanística y permisos en España suelen ser el punto donde más expectativas se rompen. Si la vivienda se implanta de forma permanente en una parcela, por lo general se considera edificación y exige cumplir el planeamiento municipal, el Código Técnico de la Edificación y la normativa autonómica aplicable. Habitualmente se requiere proyecto visado, dirección facultativa y licencia urbanística, además de cumplir retranqueos, ocupación, alturas y condiciones de acceso. La clave práctica es que el “método de fabricación” no evita el control urbanístico: lo que manda es el uso residencial, la permanencia y la adecuación al suelo (urbano, urbanizable, rústico con limitaciones). Por eso conviene confirmar desde el inicio la viabilidad urbanística de la parcela.

Comparativa de costes en España en 2026

Una comparativa de costes en España en 2026 tiene que interpretarse como una orientación, porque el precio final depende del nivel de acabados, cimentación, grúas, transporte, urbanización de parcela, acometidas, tasas municipales y dirección técnica. Como regla general, los sistemas industrializados pueden reducir incertidumbre en plazos y mermas, pero no garantizan que el coste total sea “bajo”. Además, el precio anunciado a veces se refiere solo a estructura o a una versión base, mientras que el presupuesto real incluye partidas de obra civil y trámites.

En la práctica, para una vivienda habitual en España, los rangos orientativos suelen expresarse en €/m² construido y varían según calidades y complejidad. Para dar una referencia con proveedores reales, algunas empresas comunican precios “desde” o trabajan por presupuesto cerrado tras anteproyecto, por lo que la mejor comparación es entender qué incluye cada oferta (transporte, montaje, cimentación, IVA, proyecto, cocina, baños, climatización) antes de equiparar cifras.


Product/Service Provider Cost Estimation
Vivienda modular de hormigón (llave en mano, orientativo) inHAUS Aproximadamente 1.600–2.500 €/m², según memoria y parcela
Vivienda industrializada de hormigón (según proyecto) Hormipresa Aproximadamente 1.500–2.400 €/m², variable por solución y acabados
Vivienda modular/panelizada (según configuración) Atlántida Homes Aproximadamente 1.400–2.300 €/m², variable por modelo y extras
Casas prefabricadas de madera (según kit y montaje) Eurocasa Aproximadamente 900–1.800 €/m², dependiendo de aislamiento y terminación
Casas de madera/prefabricadas (según sistema) Pineca Aproximadamente 800–1.700 €/m², según kit, montaje y especificaciones

Prices, rates, or cost estimates mentioned in this article are based on the latest available information but may change over time. Independent research is advised before making financial decisions.

Ventajas y desventajas según el estilo de vida

Las ventajas y desventajas según el estilo de vida suelen concentrarse en tres ejes: tiempos, personalización y convivencia con la obra. En modular, el montaje es rápido y la fase “sucia” en la parcela puede ser menor, algo útil si se busca reducir molestias en zonas habitadas. A cambio, el diseño puede estar condicionado por el transporte (ancho/alto de módulos) y por accesos para camiones y grúa. En prefabricada por paneles, suele haber más flexibilidad para parcelas difíciles y ampliaciones por fases, aunque el montaje en obra puede alargarse respecto a un sistema 3D muy terminado. En ambos casos, conviene valorar mantenimiento (por ejemplo, protección de madera exterior), capacidad de reforma futura y compatibilidad con autoconsumo, aerotermia y soluciones pasivas.

En conjunto, la diferencia entre casas modulares y casas prefabricadas tradicionales no es un “sí o no” a la calidad, sino una cuestión de sistema, logística y alcance del suministro. Entender qué llega fabricado, qué se ejecuta en parcela y qué incluye el presupuesto ayuda a comparar opciones con criterios homogéneos: cumplimiento urbanístico, rendimiento energético verificable, transparencia en partidas y un calendario realista de entrega.