Depósitos a 12 meses: cómo comparar la rentabilidad real

Los depósitos a plazo fijo a 12 meses siguen siendo una opción de ahorro para quienes priorizan estabilidad en España, pero la rentabilidad anunciada no siempre coincide con lo que se recibe al vencimiento. La TAE, la fiscalidad, las comisiones y la posible vinculación con otros productos pueden cambiar el resultado final. También influyen el tipo de entidad, las condiciones de cancelación y el nivel de flexibilidad del contrato.

Depósitos a 12 meses: cómo comparar la rentabilidad real

Elegir un depósito a 12 meses no consiste solo en fijarse en el tipo anunciado. La rentabilidad real depende de la TAE, de la fiscalidad y de las condiciones asociadas al producto. Además, una oferta atractiva puede perder interés si exige nómina, recibos o saldo mínimo. Por eso conviene comparar con calma y revisar la letra pequeña.

Rentabilidad efectiva de los depósitos a 12 meses

La rentabilidad efectiva de los depósitos a 12 meses es el rendimiento que obtiene el ahorrador después de tener en cuenta la capitalización de intereses y los impuestos. No es lo mismo ver un tipo nominal alto que recibir ese porcentaje limpio al final del plazo. En muchos depósitos, los intereses se pagan al vencimiento, mientras que en otros se abonan mensualmente. Ese detalle cambia el resultado final. Para calcularla, conviene comparar la TAE, que incluye la frecuencia de pago, y después aplicar la retención fiscal correspondiente.

Diferencia entre TAE, interés bruto y neto

La TAE expresa el rendimiento anual equivalente e incorpora la capitalización, por lo que sirve para comparar productos con distintos pagos. El interés bruto es la cantidad antes de impuestos. El neto es lo que realmente ingresa el cliente después de la retención del IRPF. En España, los rendimientos del capital mobiliario tributan en la base del ahorro, con tipos que dependen del importe. Por eso dos depósitos con la misma TAE pueden dejar un neto distinto si uno paga intereses al vencimiento y otro los reparte cada mes. Revisar ambos datos evita sorpresas.

Condiciones, comisiones y vinculación bancaria

Las condiciones, comisiones y vinculación bancaria pueden reducir la rentabilidad de un depósito. Algunas entidades exigen domiciliar la nómina, contratar seguros, usar tarjetas o mantener un saldo mínimo. Otras cobran comisiones de mantenimiento en la cuenta asociada o penalizan la cancelación anticipada. También hay depósitos que permiten retirar el dinero antes del vencimiento, pero con pérdida total o parcial de intereses. Antes de contratar, es recomendable leer el contrato y comprobar si la remuneración depende de cumplir requisitos durante todo el plazo.

Comparación entre bancos tradicionales y digitales

La comparación entre bancos tradicionales y digitales muestra diferencias que van más allá del tipo de interés. Los bancos tradicionales suelen ofrecer atención en oficina, red de cajeros y productos combinados, aunque sus depósitos pueden tener condiciones más estrictas. Los bancos digitales tienden a operar sin sucursales, con procesos online y, en ocasiones, tipos más competitivos para depósitos a 12 meses. Sin embargo, no siempre es así: una entidad tradicional puede lanzar una promoción concreta y superar a una digital. Conviene comprobar la solvencia, el Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad en la mayoría de casos, y la facilidad para contactar con atención al cliente.

Claves para revisar antes de contratar

Las claves para revisar antes de contratar incluyen comprobar la TAE, el interés neto estimado, el plazo exacto, la forma de pago de intereses y las penalizaciones por cancelación. También conviene verificar si el depósito está vinculado a una cuenta corriente, si exige domiciliaciones o si la entidad aplica comisiones. Otro punto importante es la fiscalidad: la retención se practica sobre los intereses, no sobre el capital. Por último, es útil guardar el contrato y las condiciones publicitarias, porque pueden servir para reclamar si la oferta final no coincide con lo anunciado.

En depósitos a 12 meses, el coste principal no suele ser una comisión directa, sino la diferencia entre la rentabilidad anunciada y la que queda después de impuestos y requisitos. También importan los costes de oportunidad: mantener el dinero inmovilizado un año puede impedir aprovechar otras alternativas. A continuación se muestra una comparación orientativa con entidades reales del mercado español. Las cifras son rangos estimados y dependen de la oferta vigente, el importe y la vinculación.


Producto o servicio Proveedor Estimación de coste o rentabilidad
Depósito a 12 meses Openbank TAE estimada: 1,75% - 2,50%
Depósito a 12 meses ING TAE estimada: 1,50% - 2,25%
Depósito a 12 meses Banco Santander TAE estimada: 1,25% - 2,00%
Depósito a 12 meses BBVA TAE estimada: 1,25% - 2,00%
Depósito a 12 meses CaixaBank TAE estimada: 1,00% - 2,00%
Depósito a 12 meses Banco Sabadell TAE estimada: 1,50% - 2,50%
Depósito a 12 meses Bankinter TAE estimada: 1,75% - 2,75%

Los precios, tarifas o estimaciones de costes mencionados en este artículo se basan en la información más reciente disponible, pero pueden cambiar con el tiempo. Se recomienda realizar una investigación independiente antes de tomar decisiones financieras.


En conclusión, comparar la rentabilidad real de un depósito a 12 meses exige mirar la TAE, el interés neto y las condiciones contractuales. Una cifra llamativa puede quedar reducida por comisiones, vinculaciones o impuestos. Revisar la letra pequeña y contrastar varias entidades ayuda a tomar una decisión más informada y ajustada a cada perfil ahorrador.